Según la agencia Yonhap, esta cantidad se sumó a su salario base y prestaciones existentes de 4,86 millones de dólares (aproximadamente 65 millones de pesos). Sin embargo, lo que ha generado la controversia es que esta compensación adicional no aparece en el informe financiero anual de la FIFA, lo que ha desatado críticas sobre transparencia administrativa.
De conformidad con el artículo 43, sección 13 de los Estatutos de la FIFA, la remuneración individual de altos directivos, incluido el presidente, debe ser divulgada públicamente.
Al respecto, Miguel Maduro, expresidente del Comité de Gobernanza de la FIFA, declaró a medios internacionales: "Si se recibió dinero de entidades relacionadas con la FIFA sin que se haya divulgado, constituiría una violación clara de la normativa. La compensación del presidente debe ser transparente".
Por su parte, la FIFA respondió que "no ha otorgado un doble salario al presidente. Toda la información financiera ha sido sometida a auditoría independiente de conformidad con la normativa".
Cabe destacar que en julio pasado, el diario británico The Times reportó que la FIFA estaba impulsando la creación de una filial llamada FFE (FIFA Forward Enterprise) para administrar exclusivamente los derechos comerciales del Mundial. Bajo este plan, la FIFA mantendría el control operativo mientras vendería hasta el 21% de las acciones a inversores estadounidenses externos, generando aproximadamente 4.2 mil millones de dólares.
Sin embargo, el plan enfrentó resistencia y fue cancelado. Desde entonces, han surgido llamados públicos para la renuncia del presidente Infantino, lo que ha intensificado las divisiones en el fútbol mundial. Si estas acusaciones se confirman, la reputación del presidente podría deteriorarse significativamente en los próximos meses.
* Este artículo ha sido traducido por IA.
