Estados Unidos busca nuevo líder para Cuba; ¿seguirá el modelo de destitución de Maduro?

  • NYT menciona a Fraga, Rodríguez Castro y Casas entre los posibles candidatos

  • Administración Trump considera opciones entre cooperación y cambio de régimen en Cuba

Óscar Pérez Oliva Fraga, viceprimer ministro de Cuba. [Foto=Parlamento Cubano]
Óscar Pérez Oliva Fraga, viceprimer ministro de Cuba. [Foto=Parlamento Cubano]

La administración de Donald Trump está buscando un nuevo líder para Cuba mientras intensifica la presión sobre la isla, según reportó el New York Times (NYT) el 7 de agosto. Aunque se han planteado opciones como la extradición del exlíder cubano Raúl Castro, similar al modelo usado contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro, también surgen advertencias sobre el riesgo de que emerja un líder aún más radical, como sucedió en Irán.
Según funcionarios estadounidenses actuales y anteriores citados por el periódico, la administración Trump ha estado revisando a funcionarios cubanos en activo y retirados que podrían encabezar el régimen. El plan va más allá de un simple cambio de gobierno: busca instalar a un líder con inclinaciones proestadounidenses que permita transformar el gobierno actual. El modelo en cuestión es el de enero pasado, cuando Estados Unidos envió tropas especiales a Venezuela, arrestó al entonces presidente Nicolás Maduro y lo trasladó a Nueva York. Raúl Castro, exjefe del Consejo de Estado, enfrenta cargos en tribunales estadounidenses por presuntos asesinatos de exiliados cubanos.
La administración Trump ha ordenado a sus agencias de inteligencia que identifiquen perfiles similares al de Delcy Rodríguez, presidenta provisional de Venezuela. Rodríguez, quien provenía del gobierno de Maduro y era considerada una pragmática dispuesta a cooperar con Estados Unidos, fue la carta que Washington buscaba.
Sin embargo, según evaluaciones de funcionarios de inteligencia estadounidenses reportadas por el NYT, la situación cubana se asemeja más a la de Irán que a la de Venezuela. De hecho, tras los ataques estadounidenses e israelíes en febrero, se eliminó al entonces máximo líder Ayatolá Alí Jamenei y al segundo hombre del régimen, Alí Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional. A pesar de esto, la facción radical consolidó su poder en torno a la élite de la Guardia Revolucionaria Islámica. Aunque se han reportado rumores en medios extranjeros sobre el estado de salud del actual máximo líder Moztzafá Jamenei, hijo del anterior, los radicales iraníes mantienen una posición interna sólida. Este escenario es el trasfondo de la indecisión de la administración Trump respecto a Cuba: cooperación o subversión.
El periódico menciona como posibles sucesores a Óscar Pérez Oliva Fraga, viceprimer ministro; Raúl Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro; y Lázaro Alberto Álvarez Casas, ministro del Interior. Pérez Oliva Fraga, biznieto del extinto líder revolucionario Fidel Castro, ha ganado visibilidad pública recientemente al aparecer en transmisiones de medios estatal. Aunque es considerado el candidato preferido dentro del gobierno cubano, el análisis del NYT sugiere que sería inaceptable para el gobierno estadounidense.
Raúl Rodríguez Castro, nieto del exjefe de Estado, ha estado cerca del poder desde joven, fungiendo como guardaespaldas de su abuelo y observando la política nacional desde una posición privilegiada. Sin embargo, nunca ha ocupado un cargo ejecutivo de alto nivel. El ministro Casas es general en servicio activo de tres estrellas y se considera un experto en inteligencia. Durante su gestión como ministro del Interior, ha reforzado la cooperación política con China y Rusia, según reportó el Miami Herald. De acuerdo con la agencia AP, cuando el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Ratcliffe, visitó Cuba en mayo, Rodríguez Castro y el ministro Casas fueron los representantes cubanos que se presentaron.



* Este artículo ha sido traducido por IA.