Prueba del artículo 5 del tratado de la OTAN
Múltiples escenarios desde ciberataques hasta conflictos limitados
Crecen las preocupaciones por la escasez de armamento estadounidense
Los servicios de inteligencia estadounidenses anticipan que el presidente ruso Vladímir Putin podría llevar a cabo provocaciones contra países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en los próximos años con el objetivo de poner a prueba la solidaridad de la defensa colectiva de la alianza, según reportó el Wall Street Journal citando a fuentes conocedoras del asunto el pasado 6 de agosto.
De acuerdo con la información divulgada, los servicios de inteligencia estadounidenses analizaron que aunque Putin se ha mantenido ocupado en la guerra de Ucrania, su enfoque ha cambiado desde principios de este año. Tras cuatro años y medio desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania, Rusia continúa enfrentando dificultades militares, lo que ha intensificado las presiones sobre Putin para lograr una victoria. Esto ha abierto la posibilidad de que considere llevar a cabo actos de provocación contra los miembros de la OTAN.
Los servicios de inteligencia estadounidenses han identificado varios escenarios probables: ciberataques contra países de la OTAN, ocupación territorial mediante fuerzas armadas sin insignias identificatorias, e invasiones limitadas en la región oriental de la OTAN. Estos eventos podrían ocurrir entre el otoño de este año y 2029. Aunque la invasión limitada, que sería el escenario más extremo, podría activar el artículo 5 del tratado de la OTAN y por ello tiene una probabilidad menor, los ciberataques y los ataques híbridos que combinan medios militares y no militares presentan una probabilidad relativamente más alta, ya que su capacidad para activar el artículo 5 permanece incierta.
El artículo 5 del tratado de la OTAN establece que un ataque armado contra cualquier miembro será considerado un ataque contra todos, lo que desencadena una respuesta de defensa colectiva. De hecho, Estados Unidos y Europa han reportado un aumento en los "tanteos" de Rusia contra la OTAN, tales como un misil ruso lanzado contra Ucrania que llegó hasta territorio polaco el mes pasado, y un dron ruso que se estrelló contra un apartamento en Rumania en mayo pasado. Además, Robertas Kaúnas, ministro de Defensa de Lituania, señaló en una entrevista con medios locales que Rusia podría utilizar drones ucranianos para realizar provocaciones contra los países de la OTAN en la región del Báltico.
Heather Conley, investigadora principal del Instituto Estadounidense de Empresas (AEI), un centro de estudios de orientación conservadora, señaló: "Cómo responder a ataques que no alcanzan el umbral para activar el artículo 5 ha sido siempre un desafío para la OTAN. Hasta ahora, los aliados de la OTAN han preferido evitar una escalada." Conley citó el ejemplo del ciberataque que Rusia dirigió contra Estonia en 2007, cuando Estonia optó por gestionar la crisis de manera bilateral.
Esta evaluación de inteligencia llega en un contexto de creciente preocupación sobre la escasez de armamento estadounidense debido a conflictos prolongados en otras regiones. Según reportes, Estados Unidos enfrenta una falta de suministro de misiles y otras armas clave, lo que podría reducir su capacidad de respuesta frente a potencias hostiles como China y Rusia. Tom Carako, investigador principal del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), enfatizó que en caso de conflicto armado con Rusia, resultan críticos misiles como el PrSM (Precisión Strike Missile) lanzado desde sistemas HIMARS (High Mobility Artillery Rocket System), el ATACMS (Army Tactical Missile System) y los misiles Stinger para repeler a las fuerzas terrestres.
Por su parte, el portavoz de la OTAN, Martín O'Donnell, manifestó: "Siempre estamos evaluando diversos escenarios y preparándonos para ellos. La OTAN permanece atenta a la situación y está lista para actuar en materia de disuasión y defensa cuando sea necesario."
* Este artículo ha sido traducido por IA.
