Reducir dependencia de armas nucleares estratégicas de largo alcance e incrementar el uso de armas nucleares tácticas de corto alcance
Según informó NBC News el 5 de agosto, hora local, el nuevo borrador de estrategia supervisado por Elbridge Colby, vicesubsecretario de Política del Departamento de Defensa estadounidense, contempla otorgar mayor peso a las armas nucleares tácticas de corto alcance en lugar de depender principalmente de armas nucleares estratégicas de largo alcance.
Fuentes conocedoras del tema señalaron que esta estrategia fue elaborada para responder a situaciones en las que los aliados estadounidenses podrían ser atacados por China o Rusia en conflictos regionales.
Un funcionario de alto nivel del Departamento de Defensa estadounidense declaró a NBC: "Nuestra posición es que necesitamos opciones nucleares creíbles". El funcionario explicó que si el presidente estadounidense Donald Trump logra asegurar opciones reales y creíbles a través de la nueva estrategia, se diversificarían los medios de respuesta y se fortalecería el poder disuasorio.
Si la nueva estrategia fuera adoptada efectivamente, podría ejercer un impacto significativo en el panorama de seguridad de Corea del Sur y Japón, aliados estadounidenses adyacentes a China y Rusia.
El vicesubsecretario Colby tenía previsto visitar el Comando Estratégico de Estados Unidos en Nebraska para discutir la nueva estrategia en un evento privado. El Comando Estratégico es un comando de combate unificado que gestiona y dirige las armas nucleares de Estados Unidos y la estrategia de disuasión nuclear.
Las armas nucleares tácticas son diseñadas para atacar objetivos limitados, como unidades enemigas o instalaciones militares, con el fin de lograr objetivos militares en el campo de batalla. En contraste, las armas nucleares estratégicas se centran en incapacitar la capacidad de guerra del adversario o la infraestructura nacional mediante su gran potencia destructiva.
El vicesubsecretario Colby ha defendido durante mucho tiempo la necesidad de armas nucleares tácticas de bajo rendimiento y corto alcance dirigidas a objetivos pequeños en el campo de batalla, en lugar de grandes ciudades como capitales.
Un funcionario de alto nivel del Departamento de Defensa estadounidense expresó: "Si queremos que la disuasión extendida (la promesa de proteger a los aliados con armas nucleares como si fueran territorio propio) sea creíble, debemos proporcionar a los líderes políticos del país en cuestión capacidades nucleares que generen la impresión común de que pueden ser utilizadas efectivamente". El funcionario agregó: "Si no hacemos esto, las opciones de nuestros líderes se reducirán a alternativas extremas que el adversario no cree, lo cual no cumpliría su función como elemento disuasorio".
Esta discusión probablemente reavivaría el debate sobre si aumentar el peso de las armas nucleares tácticas podría reducir el umbral de uso de armas nucleares y debilitar la postura de defensa.
Un funcionario de alto nivel del Congreso estadounidense criticó ante NBC que era una "investigación muy alejada de la posición declarada del presidente Trump de volver a hacer excelente el poder de disuasión nuclear". El funcionario agregó: "Está claro que él (Colby) quiere más opciones y capacidades, no menos opciones y estrategias", calificándola como una "investigación débil e insegura".
* Este artículo ha sido traducido por IA.
