Cuatro apagones totales en menos de un mes desde julio
La escasez de combustible y el envejecimiento de las plantas generadoras agravan la crisis energética
Se necesitan entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para normalizar la red eléctrica

Según reportes de Reuters, Associated Press e Infobae del 3 de agosto (hora local), la Unión Nacional Eléctrica (UNE), empresa estatal de energía de Cuba, informó que la noche anterior se produjo la interrupción total del suministro en todo el Sistema Eléctrico Nacional (SEN).
Las autoridades cubanas iniciaron trabajos de restauración de la red, pero no revelaron las causas directas del colapso eléctrico.
Cuba ha registrado un total de seis apagones nacionales en 2026: dos en marzo, tres en julio, y este último. De particular gravedad es la situación tras el 6 de julio, cuando ocurrieron cuatro apagones totales en menos de treinta días.
La escasez de combustible y el deterioro de las instalaciones generadoras se identifican como factores principales de los frecuentes apagones. Muchas de las principales plantas termoeléctricas de Cuba tienen décadas de funcionamiento y experimentan fallas recurrentes. La falta de fondos para adquirir repuestos y realizar mantenimiento agrava la situación.
La interrupción en las importaciones de petróleo también intensifica la crisis energética. Mientras que la demanda diaria de crudo en Cuba alcanza aproximadamente 100.000 barriles, la producción interna apenas llega a 40.000 barriles diarios. Esto significa que el país depende de importaciones para aproximadamente el 60% de su consumo, por lo que cualquier reducción en el suministro externo afecta inmediatamente la operación de las plantas generadoras.
Las sanciones económicas de Estados Unidos y las restricciones en el suministro de petróleo complican aún más la adquisición de combustible para Cuba. Sin embargo, no se ha confirmado que este apagón haya sido causado directamente por medidas estadounidenses.
Para modernizar fundamentalmente la red eléctrica deteriorada se requiere una inversión significativa. Se estima que normalizar el sistema eléctrico cubano costaría entre 8.000 y 10.000 millones de dólares. No obstante, la prolongada crisis económica dificulta que el gobierno cubano pueda reunir los recursos necesarios para llevar a cabo esta inversión.
* Este artículo ha sido traducido por IA.
