Miles de migrantes permanecen en Ceuta mientras España continúa los trámites de repatriación
Italia, Francia, Alemania y Suecia cierran fronteras o instan a resolver la situación
Según informó la agencia Yonhapnews el 1 de agosto, el Ministerio del Interior español confirmó que al menos 48.300 migrantes que ingresaron ilegalmente en Ceuta regresaron voluntariamente a Marruecos el segundo día de la crisis.
El Gobierno español cuantificó el número de migrantes que cruzaron ilegalmente en aproximadamente 50.000, mientras que las autoridades locales de Ceuta estimaron que más de 60.000 personas atravesaron la frontera.
Actualmente, solo varios miles de migrantes permanecen en Ceuta, y el Gobierno español ha desplegado efectivos militares para llevar a cabo procedimientos de identificación y repatriación.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, visitó Ceuta ese día y condenó la situación, definiéndola como "un ataque y una violación de la integridad territorial de España".
El presidente Sánchez anunció el establecimiento de un centro de acogida temporal en Ceuta para tramitar la documentación de migrantes y proceder a la expulsión rápida de aquellos sin cualificación legal. Asimismo, planea instalar boyas de demarcación marina en las costas para prevenir nuevos cruces ilegales.
El Gobierno de Sánchez ha mantenido una política de inmigración más tolerante en el seno de la Unión Europea, recientemente facilitando que aproximadamente 1 millón de migrantes en situación de irregularidad prolongada solicitaran un estatus de residencia legal en el país. Sin embargo, esta crisis probablemente le expondrá a críticas tanto a nivel doméstico como internacional por falta de control fronterizo.
Existen diversas interpretaciones sobre los orígenes de esta crisis. Algunos expertos sugieren que el Gobierno marroquí pudo haber tolerado tácitamente el cruce masivo o haberlo aprovechado con fines políticos. En particular, se analiza la posibilidad de que el descontento de Marruecos por el acercamiento reciente entre España y Argelia se haya reflejado en esta acción.
También existe preocupación de que Ceuta se convierta en una ruta migratoria de gran escala hacia territorio europeo. Tanto dentro de España como en la Unión Europea, cuyos miembros están vinculados por el Acuerdo de Schengen que facilita la libre circulación, ha habido llamadas para que el Gobierno de Sánchez recupere el control de sus fronteras.
Italia anunció el cierre de sus fronteras marítimas y aéreas con España. Francia reforzó los controles en su frontera con España, mientras que Alemania y Suecia instaron al Gobierno español a "controlar la situación". El presidente estadounidense Donald Trump también criticó al Gobierno español, calificando esta crisis como una "catástrofe".
Cabe destacar que en 2021 se produjo un incidente similar cuando, en medio de un conflicto diplomático bilateral sobre la entrada en España de un líder del movimiento independentista del Sáhara Occidental, entre 5.000 y 8.000 marroquíes cruzaron hacia Ceuta. El Gobierno marroquí no reconoce la soberanía española sobre las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, ubicadas en el norte de África.
* Este artículo ha sido traducido por IA.
