Se celebra la 'Conferencia de Otoño 2026 de la Sociedad Coreana de Ingeniería Biológica y Simposio Internacional'
Profesor Zhao: 'Diseño de experimentos en lenguaje natural… La biofactoría impulsada por IA ofrece oportunidades para Corea del Sur'
Profesor Takeuchi: 'Robot muscular operativo durante 100 días, la próxima generación de IA física será la IA viviente'
La escasez de datos y la regulación de seguridad son desafíos… 'Se requiere consenso internacional'
Expertos han proyectado que los 'laboratorios autónomos', donde la inteligencia artificial diseña experimentos y robots los ejecutan, así como los 'robots biohíbridos' impulsados por músculo vivo, serán ejes fundamentales que transformarán el panorama de la industria biotecnológica futura. Sin embargo, se han identificado desafíos importantes: la obtención de datos experimentales de calidad y el establecimiento de mecanismos internacionales de seguridad para prevenir el uso indebido de la tecnología.
El profesor Huimin Zhao, de la Universidad de Illinois Urbana-Champaign (UIUC) en Estados Unidos, y el profesor Shoji Takeuchi, de la Universidad de Tokio en Japón, presentaron este diagnóstico durante una rueda de prensa celebrada el 1 de octubre en el Centro de Convenciones Internacional de Jeju, en el marco de la 'Conferencia de Otoño 2026 de la Sociedad Coreana de Ingeniería Biológica y Simposio Internacional', donde compartieron su visión sobre la fusión del futuro entre la inteligencia artificial y la biotecnología.
◇ "La biofactoría impulsada por IA reduce las barreras de entrada y acorta los ciclos de desarrollo"
El profesor Zhao, destacado erudito en biología sintética e ingeniería de enzimas, enfatizó que la inteligencia artificial está reduciendo significativamente la brecha de acceso a las biofactorías. Una biofactoría es una instalación que automatiza procesos clave de investigación biotecnológica, desde el diseño genético hasta la fabricación y pruebas.El profesor Zhao explicó: "En el pasado, para utilizar una biofactoría era necesario recibir una capacitación de varios meses como mínimo, y mis estudiantes en el laboratorio no eran la excepción. Ahora es posible diseñar flujos de trabajo experimentales conversando con la inteligencia artificial en lenguaje natural, y la IA indica si la biofactoría puede ejecutar esos procedimientos". Agregó: "El siguiente paso es que la inteligencia artificial trabaje directamente con robots, lo que constituiría la 'IA física'".
También proyectó un impacto significativo en el sector industrial. Señaló que "aunque las enzimas y los microorganismos ya se utilizan ampliamente en productos químicos y detergentes de limpieza, su aplicación ha estado limitada debido a la dificultad de diseñar y mejorar sistemas biológicos. Con biofactorías basadas en inteligencia artificial, los ciclos de desarrollo pueden reducirse drásticamente, permitiendo desarrollar medicamentos basados en proteínas, como anticuerpos, a velocidades sin precedentes".
El profesor Zhao observó que "Corea del Sur cuenta con los recursos financieros, como lo demuestra el apoyo gubernamental para expandir las biofactorías". Sin embargo, enfatizó que "ahora es necesario establecer prioridades sobre cómo integrar la inteligencia artificial en las biofactorías. Esa es la oportunidad que se presenta para Corea del Sur".
Identificó el 'problema de los datos' como el obstáculo más significativo en la investigación de nuevos fármacos y biotecnología impulsada por IA. El profesor Zhao señaló: "Entre los tres elementos clave de la inteligencia artificial —algoritmos, computación y datos—, los datos son el factor limitante más importante en la investigación científica. Los datos en la literatura científica frecuentemente carecen de resultados fallidos y muchos casos no son reproducibles, lo que dificulta su uso directo en el aprendizaje automático". Sugirió como solución que "si se estandarizan los datos generados por robots, es posible combinar información de múltiples instituciones", presentando así los laboratorios autónomos como respuesta a este desafío.
También advirtió sobre el mal uso potencial de la tecnología. Expresó que "aunque es importante no ser demasiado restrictivo en las regulaciones, la supervisión gubernamental es indispensable. Los laboratorios autónomos, a diferencia de la inteligencia artificial contenida en computadoras, realizan experimentos biológicos en el mundo físico, lo que genera riesgos de seguridad adicionales". En consecuencia, la recomendación del profesor Zhao fue que "es necesario lograr un consenso internacional".
En respuesta a la preocupación generalizada de que la inteligencia artificial podría reemplazar a los investigadores dado su rápido desarrollo, el profesor Zhao rechazó esta inquietud, comentando: "Actualmente, los estudiantes de biología molecular dedican aproximadamente la mitad de su tiempo a tareas repetitivas como la fabricación de plásmidos. Estas actividades pueden delegarse a robots, permitiendo que los investigadores se dediquen a desafíos más complejos que anteriormente eran inaccesibles debido a limitaciones tecnológicas".
◇ "Robot muscular operativo durante 100 días… Se necesita 'IA viviente'"
El profesor Takeuchi, pionero en el campo de los robots biohíbridos, presentó tanto los logros como los desafíos de la investigación que utiliza músculo vivo en este simposio académico.Identificó la longevidad del tejido muscular como su principal desafío. El profesor Takeuchi explicó: "Hemos obtenido datos de funcionamiento del músculo durante aproximadamente 100 días. Para extender la vida útil, es necesario implementar un sistema de 'renovación' donde las fibras musculares dañadas se regeneren por sí solas, como ocurre en el músculo natural".
También presentó posibles aplicaciones en el campo médico. Comentó: "Si una mano biohíbrida impulsada por músculo vivo se conecta a los nervios o músculos de un paciente, puede funcionar sin requerir electricidad ni motores eléctricos. Esto ofrece ventajas significativas, ya que no requiere cambios de batería y es más ligera, lo que la hace útil para los pacientes". Añadió que "el tejido fabricado en tres dimensiones también puede utilizarse en medicina regenerativa y como modelo para pruebas de fármacos", aunque aclaró que estas son aplicaciones aún en fase de investigación.
En el campo de los sensores, presentó tecnología para implementar el 'olfato canino'. El profesor Takeuchi explicó: "Los perros de detección de drogas y explosivos solo pueden mantener la concentración durante 5 a 10 minutos. Si incorporamos la capacidad olfativa canina en un robot, podremos realizar detecciones durante períodos prolongados y también aplicarla al diagnóstico temprano de enfermedades".
El profesor Takeuchi propuso la 'IA viviente' como el siguiente paso en la fusión de la inteligencia artificial y la biotecnología. Señaló: "La IA física actual ha avanzado lo suficiente como para hacer que los humanoides bailen y corran, pero no comprendemos cómo controlar el músculo vivo y los sistemas nerviosos. La próxima generación de IA física debe convertirse en IA viviente, que entienda y controle los componentes biológicos".
Esta conferencia académica, organizada bajo el tema 'AI STAR (Transformaciones Sostenibles Integradas por IA para Biotecnología Avanzada y Robusta)', se desarrollará durante cuatro días hasta el 2 de octubre. Aproximadamente 2.000 expertos nacionales e internacionales en ingeniería biológica participan en 33 sesiones especializadas donde se presentan alrededor de 900 trabajos de investigación.
* Este artículo ha sido traducido por IA.
