Posibilidad de reducir distancia de navegación un 35% y tiempo de travesía 10 días
Asegurar carga de buques y validar viabilidad económica son desafíos pendientes
Necesario complementar equipos y acumular experiencia en operaciones polares
![El Ministerio de Asuntos Marítimos y Pesca celebró una rueda de prensa sobre la navegación de prueba de la Ruta Ártica en la sede de Busan el 22 de octubre. [Foto=Ministerio de Asuntos Marítimos y Pesca]](https://image.ajunews.com/content/image/2026/10/22/20261022170133678965.jpg)
La navegación de prueba de la Ruta Ártica ha confirmado la posibilidad de reducir la distancia y el tiempo de travesía en comparación con las rutas convencionales. Sin embargo, también ha puesto de manifiesto desafíos para la comercialización, como interrupciones en la navegación por hielo marino y cambios meteorológicos, problemas operacionales de equipos en entornos polares, así como la necesidad de asegurar carga y garantizar puntualidad. Expertos subrayan que es necesario acumular datos operacionales reales para validar la seguridad y viabilidad económica, además de fortalecer la preparación de buques y tripulaciones.
Según el Ministerio de Asuntos Marítimos y Pesca, el portacontenedores Panstar Arcro, que zarpó del puerto de Busan el 22 de agosto, completó aproximadamente 50 días de navegación de prueba y regresó a Busan el 11 de octubre.
El ministerio celebró una rueda de prensa en su sede de Busan para compartir los resultados de la navegación de prueba. En esta operación, el buque atravesó la Ruta Ártica sin asistencia de rompehielos y se confirmó la posibilidad de reducir la distancia de navegación aproximadamente un 35% y el tiempo de travesía cerca de 10 días en comparación con las rutas existentes. También se consideró un logro que las navieras y organismos relacionados acumularan experiencia en operaciones polares y recopilaran datos de campo.
Sin embargo, la travesía real no se desarrolló según lo planeado. Durante el paso por el Mar de Bering después de zarpar, el hielo marino obstruyó la ruta, obligando al buque a reducir velocidad y buscar sendas de navegación más seguras. En zonas de alta concentración de hielo, cuando no había visibilidad nocturna, se suspendió la navegación para esperar el amanecer. Dado que la porción sumergida del hielo puede ser considerablemente mayor que la visible, se priorizó la seguridad sobre una navegación forzada. Posteriormente, al evitar el hielo mediante rutas alternas, la llegada a Europa se retrasó más de lo previsto.
En el viaje de retorno, las condiciones meteorológicas fueron más determinantes que el hielo marino. El mal tiempo causó un balanceo significativo del portacontenedores durante varias horas, y tras abandonar el Océano Ártico, fue necesario desviarse para evitar una baja presión derivada de un tifón. Los marineros que participaron en la navegación de prueba también experimentaron dificultades por la alteración del ritmo del sueño debido al cambio de varios husos horarios en poco tiempo. Esto demostró que la navegación polar no es un asunto que se resuelva simplemente acortando la distancia de navegación.
También se identificaron aspectos que requieren mejoras en equipos y operación de buques. En altas latitudes, la información de posicionamiento GPS puede interrumpirse temporalmente y los errores de la brújula pueden aumentar, por lo que es necesario garantizar la estabilidad de los equipos de comunicación y navegación. En esta operación se prepararon múltiples medios de comunicación, incluidas comunicaciones por satélite y comunicaciones satelitales de órbita baja, para responder ante emergencias; sin embargo, hubo interrupciones temporales de comunicación durante la navegación efectiva. En el ambiente de temperaturas extremadamente bajas, se detectaron anomalías en los sistemas de circulación de combustible y aceites lubricantes. Aunque se implementaron medidas como aislamiento térmico del interior del buque y activación de calefactores, los funcionarios de campo indicaron que es necesario establecer un sistema operativo capaz de inspeccionar equipos de motor en tiempo real y reforzar instalaciones adaptadas al ambiente polar.
La capacitación de marineros para respaldar una navegación segura también es un desafío. No es fácil contar con marineros con experiencia en operaciones polares, y se requieren decisiones diferentes a las habituales, como modificar la ruta y limitar trabajos en cubierta según el estado del hielo y las condiciones meteorológicas. En el terreno surgió la opinión de que, además de mejoras en equipos, es necesario intensificar la educación y entrenamiento para que los marineros se adapten al ambiente polar y adquieran capacidades de respuesta ante diferentes situaciones. El ministerio planea analizar los datos recopilados en esta operación y compartirlos con la industria y organismos relacionados, además de diversificar rutas de navegación y carga, promover el apoyo para la adquisición de buques de navegación en hielo y desarrollar tecnología para portacontenedores.
Para la comercialización también es necesario validar la puntualidad y viabilidad económica. Las navieras consideran que la Ruta Ártica podría convertirse en una nueva opción que reduzca los tiempos de transporte en lugar de simplemente reemplazar la ruta convencional a través del Canal de Suez. No obstante, para que los cargadores decidan si utilizarla, debe garantizarse la previsibilidad de las fechas de llegada. En la primera navegación de prueba, la insuficiencia de información de rutas y datos operacionales resultó en cambios de la fecha de llegada estimada, y los retrasos en gestiones comerciales locales en Europa y en contratos con agentes y terminales limitaron la capacidad de asegurar carga de retorno.
La reducción en el tiempo de navegación no garantiza inmediatamente competitividad en costos. En esta operación se utilizó combustible marino diésel relativamente caro, conforme a regulaciones sobre combustible necesario para el paso por el Océano Ártico, y la fluctuación de precios de combustible según la situación internacional también fue un factor en el cálculo de costos. Las navieras explicaron que solo pueden evaluar la viabilidad comercial cuando se hayan establecido horarios de navegación estables y sistemas de aseguramiento de carga. El ministerio tiene previsto publicar por separado los resultados del análisis de viabilidad económica y examinar en futuras navegaciones de prueba formas de diversificar tipos de buques y carga.
La comercialización de la Ruta Ártica requiere un enfoque integral más que alcanzar conclusiones en el corto plazo, considerando simultáneamente el momento de operación, riesgos por ruta, desempeño de buques y demanda de carga. En particular, dado que la condición del hielo marino en el Océano Ártico puede variar año a año, es difícil tomar un único caso exitoso como base para un servicio regular estable. El siguiente paso consiste en vincular la experiencia obtenida en esta navegación de prueba con mejoras en equipos, personal y datos operacionales, además de validar seguridad, puntualidad y viabilidad económica mediante operaciones repetidas.
* Este artículo ha sido traducido por IA.
