El presidente Lee rebate la polémica sobre la asistencia del fiscal general y del jefe de la Oficina de Investigación de Delitos Graves citando a la IA Gemini

  • En redes sociales acusa de 'coerción inconstitucional' y refuta lo que califica de 'sofismas' contra la potestad de supervisión administrativa presidencial

El presidente Lee Jae-myung entona el himno nacional en la ceremonia del 81 aniversario de la Policía celebrada el 21 de octubre en la Comisaría Nacional de Policía de Seodaemun, Seúl. A la izquierda, Kim Jong-chol, comisario interino de la Policía. [Foto=Yonhapnews]
El presidente Lee Jae-myung entona el himno nacional en la ceremonia del 81 aniversario de la Policía celebrada el 21 de octubre en la Comisaría Nacional de Policía de Seodaemun, Seúl. A la izquierda, Kim Jong-chol, comisario interino de la Policía. [Foto=Yonhapnews]
El presidente Lee Jae-myung refutó el 21 de octubre la controversia constitucional sobre la asistencia del fiscal general y del jefe de la Oficina de Investigación de Delitos Graves en las sesiones del Consejo de Ministros, citando un análisis de la inteligencia artificial generativa Gemini.
 
La polémica continúa mientras el gobierno sostiene que la asistencia es legal y sectores de la judicatura expresan preocupación de que la neutralidad política de los organismos investigadores y de persecución penal pueda verse comprometida.
 
Se prevé que surjan nuevas controversias, particularmente porque el presidente ha recurrido al análisis jurídico de una IA para reafirmar la posición gubernamental, en lugar de recurrir a otras interpretaciones constitucionales.
 
El presidente publicó un mensaje en X (antiguo Twitter) titulado "Pregunté a Gemini" en el que compartió la respuesta de Gemini afirmando que "la tesis de que el fiscal general y el jefe de la Oficina de Investigación de Delitos Graves no pueden asistir al Consejo de Ministros, que niega el artículo 11 de la Ley de Organización del Gobierno, es una coerción inconstitucional".
 
Gemini argumentó que, según la Constitución, el poder ejecutivo reside en el gobierno encabezado por el presidente y que, conforme a la Ley de Organización del Gobierno, el presidente puede dirigir y supervisar a los jefes de las agencias administrativas centrales.
 
Gemini respondió que "la afirmación de que deben excluirse la asistencia del fiscal general y del jefe de la Oficina de Investigación de Delitos Graves niega directamente la potestad de supervisión administrativa del presidente y la estructura de mando del gobierno, constituyendo un sofisma".
 
Agregó que "la tesis de que el presidente no debe permitir su participación en una sesión oficial como el Consejo de Ministros, aunque los dirija y supervise, representa una contradicción evidente".
 
Gemini también argumentó que la asistencia del fiscal general y del jefe de la Oficina de Investigación de Delitos Graves al Consejo de Ministros para discutir asuntos de su competencia se ajusta a la política de responsabilidad en la gestión pública, y que excluirlos podría resultar en la creación de un espacio vedado fuera del control democrático del presidente, lo que se asemejaría a un "santuario al margen de la ley".
 
Sin embargo, la respuesta de Gemini no constituye una sentencia de un tribunal, un dictamen de la Corte Constitucional ni una interpretación oficial del gobierno. El presidente ha presentado directamente el análisis de una inteligencia artificial generativa cuyas respuestas pueden variar según las premisas y la redacción de las preguntas formuladas como base para refutar el debate constitucional.
 
El presidente también rebatió directamente la polémica sobre la asistencia de los jefes de organismos de investigación en una sesión del Consejo de Ministros celebrada el 13 de octubre. En aquella ocasión, afirmó que "conforme a la Ley de Organización del Gobierno y a la Constitución, es algo natural" y señaló que "no intervenimos en la tramitación de casos específicos. Sin embargo, es importante compartir la orientación general de las políticas del Estado".
 
La polémica resurgió cuando el nuevo jefe de la Oficina de Investigación de Delitos Graves, Kim Ji-yong, asistió al Consejo de Ministros el día anterior. El presidente instó al jefe Kim a que "sin hacer distinciones entre amigos y enemigos, movilice todos los recursos investigativos sin dejar ningún área exenta de supervisión para castigar severamente los delitos graves, demostrando así al pueblo la razón de ser y la necesidad de la Oficina de Investigación de Delitos Graves".
 
El jefe Kim respondió: "Consolidaré exitosamente la Oficina de Investigación de Delitos Graves, completaré la reforma de la fiscalía y haré todo lo posible para proteger los derechos e intereses de los ciudadanos".
 
Según las normas vigentes del Consejo de Ministros, el fiscal general y el jefe de la Oficina de Investigación de Delitos Graves no son miembros ex officio. No obstante, el presidente del Consejo puede, cuando lo considere necesario, permitir la asistencia de jefes de agencias administrativas centrales y funcionarios de importancia para que participen en los debates. El gobierno sostiene que, conforme a lo anterior, no hay impedimento legal para la asistencia de ambos jefes y que en el Consejo de Ministros no se discuten casos individuales.
 
Por su parte, algunos juristas han señalado que, aunque sea legalmente posible permitir la asistencia en una sesión específica del Consejo de Ministros, convertir esta práctica en algo habitual constituye una cuestión distinta. Advierten que si los jefes de organismos con capacidad para investigar y acusar a la administración en ejercicio, sus allegados y asesores en la oficina presidencial asisten repetidamente a sesiones presididas por el presidente, aun sin instrucciones explícitas, esto podría ejercer una presión implícita sobre sus decisiones.




* Este artículo ha sido traducido por IA.