Expertos chinos ven en el acuerdo una estrategia similar al control estadounidense del Canal de Panamá
Movimiento de presión estratégica previa a cumbre Trump-Xi
Expertos chinos interpretaron el anuncio del presidente estadounidense Donald Trump sobre la obtención del control permanente de Estados Unidos sobre la seguridad de Groenlandia, territorio danés, como un movimiento para contener la expansión de la influencia de China y Rusia en el Ártico y asegurar ventaja estratégica.
El presidente Trump anunció el 18 de septiembre (hora local) a través de la red social Truth Social que había llegado a un acuerdo con Dinamarca y Groenlandia para asegurar el control permanente de Estados Unidos sobre la seguridad de Groenlandia, incluyendo el despliegue de refuerzo de tropas estadounidenses en el territorio.
Afirmó que "ningún país hostil a Estados Unidos podrá establecer bases militares ni mantener presencia militar en Groenlandia sin aprobación escrita explícita de nuestro país, ni tampoco realizar inversiones sensibles".
Aunque Trump no especificó países adversarios concretos, medios de comunicación estadounidenses citando a funcionarios del Departamento de Estado reportaron que el acuerdo prohíbe explícitamente el establecimiento de bases militares y presencia de tropas de países no miembros de la OTAN en Groenlandia, dirigiéndose específicamente a China y Rusia, e incluye mecanismos de revisión de inversiones orientados a estos países.
Trump ha insistido previamente en la anexión de Groenlandia a Estados Unidos, expresando preocupación por la posible expansión de influencia china y rusa en el territorio. Su análisis parte de la premisa de que el acceso chino a infraestructuras críticas y recursos minerales en Groenlandia podría evolucionar desde influencia económica hacia una mayor influencia estratégica a largo plazo.
El hecho de que este anuncio se produjera antes de la cumbre presidencial con el presidente chino Xi Jinping programada para el 24 de septiembre en Washington ha originado interpretaciones en China de que Estados Unidos busca intensificar la presión estratégica contra Beijing previa a la reunión bilateral.
Wang Yiwei, director del Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad Popular de China, analizó en una declaración al diario hongkonés South China Morning Post el 19 de septiembre el movimiento estadounidense de reforzar el control sobre este punto estratégico del Ártico como similar al enfoque geopolítico estadounidense respecto al Canal de Panamá.
El Canal de Panamá es una ruta marítima crítica que conecta el océano Atlántico con el Pacífico. Estados Unidos ha expresado recientemente preocupación por la expansión de influencia china en los alrededores del canal, particularmente en relación con operaciones portuarias vinculadas a intereses chinos. Según Wang, el patrón de reforzamiento de la influencia estadounidense en corredores y puntos estratégicos clave se repite ahora en Groenlandia.
Wang argumentó que la justificación estadounidense del acuerdo como medida para evitar que Groenlandia cayera bajo la esfera de influencia de China o Rusia es meramente un pretexto. Señaló que China no ejerce influencia sustancial en Groenlandia y que los planes de inversión chinos previos han fracasado repetidamente.
También han surgido análisis críticos advirtiendo que este acuerdo sobre Groenlandia podría debilitar la confianza estratégica entre Estados Unidos y China, obstaculizar el desarrollo pacífico de la región ártica e intensificar la competencia en seguridad.
Wang Yong, director del Centro de Estudios de Política Económica Internacional de la Universidad de Beijing, manifestó que aunque el acuerdo sobre Groenlandia no naufragará la cumbre bilateral sino que tendría repercusiones negativas en la confianza estratégica entre ambas naciones. Enfatizó que China debe mantener una posición firme en la defensa de sus derechos legítimos y responder a la "securitización excesiva" que percibe en la forma en que se contemplan todos los asuntos de la región ártica desde una óptica fundamentalmente de seguridad.
Afirmó que "China debe salvaguardar derechos legítimos en transporte marítimo internacional e investigación científica" e "intensificar la cooperación multilateral con países árticos y la comunidad internacional en campos como cambio climático, industria pesquera y ciencia polar".
En los últimos años, China ha expandido discretamente su cooperación con Rusia en la región ártica. Empresas navieras chinas iniciaron en agosto transporte regular de contenedores siguiendo rutas árticas por primera vez. China y Rusia realizaron también su primer estudio conjunto sobre hielo marino en el océano Ártico durante el verano de este año.
* Este artículo ha sido traducido por IA.
