"Descentralización solo de nombre"... El éxito de los negocios ancla en las 5 regiones y 3 zonas especiales depende de garantizar autonomía local

  • El "negocio ancla" clave del crecimiento equilibrado regional del gobierno retorna a operaciones centralizadas, agravando confusión en el terreno

  • Expertos advierten: "El gobierno central debe dejar de controlar y convertirse en facilitador... Se requiere transferencia real de poderes y construcción de gobernanza"

El ministro de Educación Choi Gyou-jin confirma y presenta el 'Plan de formación de talento regional vinculado a motores de crecimiento' en la oficina del gobierno en Sejong en abril pasado. [Foto=Ministerio de Educación]
El ministro de Educación Choi Gyou-jin confirma y presenta el 'Plan de formación de talento regional vinculado a motores de crecimiento' en la oficina del gobierno en Sejong en abril pasado. [Foto=Ministerio de Educación]
El gobierno ha posicionado como núcleo de su estrategia las iniciativas de "5 regiones y 3 zonas especiales" y el programa "ancla" (ANCHOR) para mitigar la concentración en la región metropolitana y crear empleos innovadores, aunque la preocupación sobre su efectividad crece entre los actores locales. Aunque proclama liderazgo regional, la operación real permanece como un proyecto de convocatoria de arriba hacia abajo (top-down) dirigido por el gobierno central, lo que genera señalamientos de que se requiere una reestructuración fundamental para garantizar la sostenibilidad de la política.
 
Según información de círculos educativos e industriales del 14 de agosto, a medida que el anterior sistema de apoyo a universidades innovadoras regionales (RISE) se ha reestructurado como programa ancla, ha surgido la preocupación de que la "autonomía local" —objetivo original— se ha visto significativamente comprometida. Aunque el proyecto partió de la filosofía de que las regiones entienden mejor sus propios problemas, después de un año de implementación, la toma de decisiones se ha concentrado nuevamente en ministerios centrales, según los críticos.
 
La mayor debilidad estructural del actual programa ancla es que el gobierno central diseña los proyectos mientras que las autoridades locales únicamente ejecutan, limitación inherente a los "proyectos de convocatoria". Actualmente, el Ministerio de Educación impulsa iniciativas como "crear 10 universidades equivalentes a Seúl", "proyectos de universidades compartidas en las 5 regiones y 3 zonas especiales" e "iniciativas de motores de crecimiento de gran amplitud territorial", pero la dirección e prioridades de las futuras industrias regionales dependen de planes gubernamentales sin suficiente debate local, según los especialistas.
 
Como resultado, los gobiernos locales han quedado reducidos a simples entidades ejecutoras en lugar de ser protagonistas en la formulación de estrategias, generando una contradicción política evidente que dificulta la construcción de ecosistemas industriales duraderos.
 
La ausencia de un blueprint estratégico industrial a nivel suprarregional también se considera un riesgo grave. No existe claridad sobre cuál es la industria "kingpin" (clave) en cada región, ni hay orientación explícita sobre cómo integrar las cadenas de valor industrial de los 17 municipios y provincias existentes.
 
Esto ha derivado en que el espacio suprarregional simplemente se haya expandido, pero cada región impulsa competitivamente industrias de alta tecnología similares, generando un riesgo muy alto de duplicación de inversiones. Sin una estrategia industrial clara, la formación de talento se convierte inevitablemente en educación sin dirección.
 
Los expertos relacionados coinciden en que, para que el programa ancla de las 5 regiones y 3 zonas especiales se convierta en la última oportunidad de Corea del Sur para el crecimiento equilibrado, la transferencia real de poderes es esencial. Un experto en industria regional que solicitó anonimato señaló: "Un enfoque liderado por el gobierno central no puede extraer la creatividad y responsabilidad regional", agregando que "el gobierno central debe dejar de ejercer control detallado sobre los proyectos y transformar su papel en el de un 'facilitador' que proporcione apoyo financiero e institucional".
 
También surgieron voces sobre la importancia de establecer marcos de cooperación abiertos que permitan expandirse a nivel nacional mediante colaboración entre la región metropolitana y las regiones. Un funcionario del Centro Ancla Regional A expresó: "El Ministerio de Educación no debe limitarse a expandir proyectos de financiamiento individual, sino que debe otorgar poderes reales a los centros ancla regionales y establecer marcos de cooperación abiertos que permitan la participación de la región metropolitana".




* Este artículo ha sido traducido por IA.