Sin embargo, culpar a algunos jugadores no es suficiente. La repetición de la misma polémica en cada torneo revela una gran responsabilidad del sistema. Conforme al decreto de ejecución de la Ley de Servicio Militar vigente, los atletas que ocupan el tercer lugar o superior en los Juegos Olímpicos y el primer lugar en los Juegos Asiáticos pueden ser incorporados como agentes especializados en artes y deportes. El sistema consiste en participar en la especialidad durante 34 meses mientras se cumplen 544 horas de servicio público. En este torneo, 20 miembros del equipo de fútbol y 16 del equipo de béisbol recibieron beneficios de exención militar.
El sistema se creó en 1973. En una época en que ver la bandera nacional en el podio internacional era excepcional, el gobierno otorgó beneficios de exención militar a atletas especializados en artes y deportes bajo el argumento de "honra nacional y desarrollo cultural". Aunque posteriormente se han revisado los criterios y sujetos en varias ocasiones, el marco general de utilizar medallas olímpicas y de Juegos Asiáticos como referencia se ha mantenido.
Mientras tanto, la posición y el entorno del deporte coreano han cambiado significativamente. Ahora es común que atletas compitan en escenarios europeos. Japón conformó su equipo de béisbol en este torneo principalmente con jugadores no profesionales, y el fútbol estuvo encabezado por atletas menores de 21 años. Esta es la razón por la que surge la pregunta sobre si la medalla de oro ganada por el equipo nacional coreano, cuya base son jugadores profesionales, puede atribuirse al mismo significado de "honra nacional" de hace medio siglo.
La polémica sobre equidad también es antigua. Es necesario cuestionar si es correcto reconocer una medalla de bronce olímpica y una medalla de oro en Juegos Asiáticos bajo el mismo criterio, y si es racional otorgar los mismos beneficios basándose únicamente en el color de la medalla cuando el número de países participantes y el nivel de competencia varían según el deporte. En una situación donde los recursos de servicio militar disminuyen debido a la baja natalidad, debe respaldarse cualquier excepción con principios claros y consenso social.
No se trata de restar mérito al sudor y los logros de los atletas. Para deportistas cuya carrera es breve, la ausencia durante el servicio militar puede estar directamente vinculada a sus años de vida deportiva. Por esta razón, es aún más necesario revisar la estructura de vincular beneficios de exención militar a cada medalla. Si se mantiene la excepción, los criterios pueden refinarse con precisión, por ejemplo, evaluando acumulativamente el desempeño en competencias internacionales, e incluso pueden considerarse opciones de compensación separadas del servicio militar.
El gobierno y el Congreso deben aprovechar esta polémica como una oportunidad para reformar el sistema. Primero deben cuestionarse si el criterio de "honra nacional" creado en la década de 1970 puede justificar la exención militar en 2026. El servicio militar es una cuestión de equidad que todos los jóvenes observan atentamente. Si los tiempos han cambiado, los criterios también deben cambiar.
* Este artículo ha sido traducido por IA.
