El gobierno japonés ofrece incentivos fiscales a empresas que cierren negocios poco rentables para impulsar inversión en crecimiento

 
Foto Reuters Yonhap News
[Foto=Reuters Yonhap News]

El gobierno de Japón está promoviendo medidas de incentivos fiscales extraordinarios para empresas que cierren negocios poco rentables e inviertan en sectores con alto potencial de crecimiento. El objetivo es reducir la carga tributaria derivada del proceso de venta de negocios, con el fin de promover la reestructuración empresarial y la inversión en nuevos sectores de crecimiento.
 
Según reportes del 25 de agosto de la agencia Yonhap, el Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón (METI) ha confirmado la creación de un nuevo sistema tributario denominado "Sistema de Incentivos Fiscales para la Transformación y Fortalecimiento de Estructuras Empresariales" en su propuesta de reforma tributaria para el próximo año fiscal.
 
Actualmente en Japón, los beneficios generados por la venta de negocios están sujetos a un impuesto sobre la renta corporativa de aproximadamente el 30%. El gobierno japonés está evaluando medidas para diferir la tributación sobre las ganancias obtenidas por la venta de negocios, permitiendo que las empresas adquieran nuevos negocios e inviertan efectivamente sin carga fiscal.
 
El fundamento de esta iniciativa radica en que las empresas con negocios poco rentables evitan la reestructuración por temor a la carga tributaria derivada de las ventas, lo que ha causado una demora en la reestructuración industrial y el desarrollo de sectores de crecimiento.
 
De acuerdo con el Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón, entre 2013 y 2024, los beneficios finales de las empresas cotizadas en bolsa japonesas más que se duplicaron. Sin embargo, dado que la remuneración a accionistas fue priorizada, durante el mismo período la inversión en instalaciones y la inversión en investigación y desarrollo (I+D) no experimentaron cambios significativos.
 
Con la introducción del nuevo sistema, las empresas podrán diferir el pago de impuestos sobre las ganancias obtenidas de la venta de negocios existentes y utilizar estos fondos para adquirir nuevos negocios. Si la empresa adquirida se mantiene en cartera, la tributación se suspenderá efectivamente, pero si se vuelve a vender, los impuestos diferidos serán cobrados retroactivamente.
 
No se establecerán restricciones específicas respecto al tamaño o sector industrial de las empresas elegibles. Sin embargo, para acceder a los incentivos fiscales, las empresas deberán cumplir la condición de ejecutar inversiones reales de un nivel mínimo en los negocios adquiridos.
 
Según reportes, si este sistema resulta efectivo en promover la transformación empresarial e inversión en sectores de crecimiento, también tendría efectos positivos desde la perspectiva de la seguridad económica. El análisis sugiere que esto podría ayudar a prevenir la fuga de tecnologías clave al extranjero, al incentivar a las empresas a reestructurar competencias tecnológicas y negocios críticos dentro del territorio nacional e invertir en sectores de crecimiento.
 




* Este artículo ha sido traducido por IA.