Ampliación de inmuebles y reactivación del mercado bursátil llevan a reajuste de beneficios y cargas fiscales
"Se debe reducir la confusión de los contribuyentes que confiaron en criterios anteriores"
El gobierno está modificando el sistema de Cuenta de Gestión Integral de Activos Personales (ISA, por sus siglas en inglés) para atraer fondos hacia el mercado bursátil doméstico, lo que implica también reducir los beneficios para los titulares existentes. Simultáneamente, en el ámbito de la tributación inmobiliaria, el gobierno está revirtiendo decisiones previas, lo que genera creciente descontento entre los contribuyentes que basaron sus inversiones y disposición de activos en anuncios anteriores del Estado.
Según informó el Ministerio de Hacienda y Economía el 5 de agosto, la reforma tributaria de 2026 anunciada por el gobierno incluye la creación de un nuevo producto denominado "ISA Financiero Productivo", que concentra beneficios para inversiones en el mercado bursátil doméstico.
En el ISA Financiero Productivo se otorgarán exenciones de impuestos sobre intereses y dividendos, así como beneficios por gestión a largo plazo. A cambio, se eliminará la transferencia del límite de aportación no utilizado del ISA general al siguiente año, y el plazo del contrato se limitará a un máximo de 5 años.
Actualmente, el ISA general permite que los titulares traspasen el monto no utilizado de su límite de aportación anual de 20 millones de wones al año siguiente. Los titulares con liquidez insuficiente pueden acumular este límite y utilizarlo cuando dispongan de fondos significativos. Sin embargo, una vez que entre en vigencia el nuevo plan, los límites no utilizados cada año desaparecerán. En este proceso de concentrar beneficios en el nuevo producto, la flexibilidad operativa que los titulares actuales disfrutaban se reduce considerablemente.
La política de recargo tributario para ganancias de capital de propietarios de múltiples viviendas también ha experimentado cambios nuevamente. El gobierno, después de poner fin a la prórroga del recargo en mayo pasado, enfatizó que no habría extensiones adicionales. Sin embargo, apenas tres meses después, anunció que reduciría la tasa de recargo nuevamente, esta vez argumentando la necesidad de ampliar la oferta de viviendas disponibles para la venta.
Esta reforma no elimina completamente el recargo como lo hacía en el pasado. Dado que se aplicará una tasa de recargo determinada, los propietarios de múltiples viviendas que vendieron sus inmuebles hasta el 9 de mayo están en una posición más ventajosa en términos de tasas tributarias. No obstante, desde la perspectiva de los contribuyentes que confiaron en la decisión de término del gobierno y aceleraron ventas o definieron estrategias de tenencia, la base de su toma de decisiones ha cambiado en cuestión de meses.
El impuesto sobre ganancias de capital influye no solo en la decisión de vender una vivienda, sino también en el momento de la venta, el precio, el reembolso de préstamos y los planes de inversión posterior de los fondos. Los analistas señalan que incluso si la tasa no es exactamente la misma, el hecho de que el gobierno haya vuelto a reducir la carga tributaria después de afirmar que no haría más concesiones reduce la previsibilidad de la política.
Lo más importante que la reforma tributaria en sí es la protección de las decisiones de los titulares existentes y los contribuyentes. Los expertos subrayan que es necesario establecer medidas transitorias suficientes, tales como reconocer las regulaciones anteriores para productos ya contratados o disposiciones de activos realizadas conforme a políticas gubernamentales previas, para reducir la confusión derivada de cambios de política.
* Este artículo ha sido traducido por IA.
